La Narración
Se denomina narración al resultado de la acción de hablar, esto es, de referir lingüística o visualmente una sucesión de hechos.
Mientras que desde la perspectiva
semiológica la narración se puede realizar con cualquier clase de
signos, la
lingüística considera que un "
texto narrativo" responde a una clasificación basada en la estructura interna donde predominan secuencias narrativas. Estas secuencias se construyen mediante el
signo lingüístico, lo que deja fuera el carácter narrativo que pudiera presentar un cuadro o imágenes.
Estructura mínima de la narración
Una narración presenta siempre, como mínimo, lo que se denomina un 'actor' (o 'personaje'), que es aquel elemento que experimenta los sucesos o hechos referidos en ella. En el estudio de las narraciones se ha aplicado el término
actante que amplía la noción de personaje. Este personaje puede o no, ser también narrador de la historia.
Esta estructura no es necesariamente identificable en otros subgéneros narrativos como el
relato o la
novela o en el
microrrelato.
Narrar implica que los hechos referidos estén relacionados, encadenados, y que se vayan sucediendo de forma más o menos
lógica. Más concretamente: lo fundamental es que la sucesión de los hechos venga determinada por un
principio de causalidad, esto es, que todo lo narrado tenga un 'antes' del que provenga y un 'después' al que se dirija.
Características de la narración literaria
Dado que una narración es un encadenamiento de sucesos, las relaciones sintácticas fundamentales que se dan son de naturaleza causal y temporal: un hecho lleva a otro y, por lo tanto, existe fluir temporal. En este sentido, es frecuente en un relato el uso de conjunciones o locuciones conjuntivas que indiquen 'causa' y 'consecuencia', y adverbios y locuciones adverbiales de 'tiempo'. También, por su utilidad para señalar 'hechos que se van sumando unos a los otros', es frecuente el uso de la coordinación copulativa. En cuanto a la modalidad causal, es lógico el predominio de cláusulas aseverativas.
Dado que el fluir temporal es un aspecto básico y caracterizador de una narración, las formas verbales desempeñan un papel fundamental. Los tiempos verbales más usados para narrar son los de
aspecto perfectivo, esto es, aquellos que presentan la acción como acabada. Esto es así porque son los que permiten ir encadenando las distintas acciones una después de las otras a medida que van concluyendo. El tiempo verbal más habitual es el 'pretérito perfecto simple o indefinido', además de los distintos tiempos compuestos que también son perfectivos.
También narra sucesos extraordinarios o reales, según el autor decida.
Por su significado, abundan necesariamente los
verbos de movimiento, de acción y de lengua.
Un texto narrativo
Es un tipo de texto que narra o cuenta una serie de hechos reales o producto de la imaginación. Se caracteriza por recrear la forma de pensar y sentir de los personajes,describir lugares o espacios donde ocurren las acciones centrales del relato, y construir una trama o argumento que enlaza los hechos que van ocurriendo. En los textos narrativos se puede reconocer una organización de los acontecimientos a partir de un inicio, un nudo o conflicto y un final o desenlace de la historia.
El narrador
El emisor de un texto narrativo recibe, de acuerdo con la función que realiza, una denominación especial: la de
narrador. No obstante, la razón de la misma estriba en la necesidad de prever que en algunos
textos narrativos el
emisor y el narrador no coinciden o, dicho con otras palabras, no son 'la misma persona'. Tal situación se da, como es evidente, en los textos narrativos literarios. Lo que ocurre en las
novelas y en los
cuentos es que la
historia que se cuenta ha sido inventada (o, por lo menos, así se presenta); dado que esto es así, no es posible que el emisor (el
autor real) haya podido ser testigo de la misma. Por lo tanto, se entiende que quien narra no es él, sino un narrador indeterminado también inventado por ese autor. Partiendo de esta consideración, que nos lleva a utilizar siempre esa denominación de
narrador, hay que analizar otro factor que también depende del narrador: la
perspectiva o
punto de vista que adopta para contar la
historia.
Narración: Es alguien que narra historias y las cuentas como cuando nuestras familias nos cuenta historias el esta narrando la historia
La reproducción de la voz de los personajes
el
estilo directo es el que se manifiesta cuando la voz de los
personajes se reproduce de forma
literal, esto es, cuando sus palabras o pensamientos se reproducen tal cual fueron dichas o pensadas, sin cambiar, añadir o quitar nada (directamente). Lingüísticamente, estos fragmentos aparecen dominados por la primera persona. Gráficamente, el
estilo directo aparece señalado por el uso de un
guion que introduce la voz del personaje o por la acotación entre comillas de esta.
el
estilo indirecto, por su parte, es el que utiliza el
narrador cuando con sus propias palabras nos reproducen la voz de los personajes, esto es, cuando, de una manera u otra, nos resume sus palabras o pensamientos. El
estilo indirecto implica siempre, por un lado, la existencia de una selección de la información por parte del narrador (sólo reproducirá lo que a él le parezca conveniente) y, por otro, la falta de los matices emocionales y expresivos del
personaje. Lingüísticamente, estos fragmentos estarán dominados por la tercera persona, en tanto que no son otra cosa sino narraciones de lo que piensan o dicen los personajes. El estilo indirecto admite gradaciones en cuanto al grado de fidelidad respecto de la voz del personaje; en este sentido, se suele distinguir entre el
estilo indirecto propiamente dicho y el llamado
estilo indirecto libre, que es una forma intermedia entre el directo y el indirecto. En esta variante, por un lado, es el narrador quien lleva con sus propias palabras la reproducción de la voz del personaje, pero, por otro, lo hace introduciendo por el medio expresiones (exclamaciones, interrogaciones, léxico particular...) que se supone reproducen directamente lo dicho o pensado por el personaje; obviamente, el estilo indirecto libre resulta más fiel al personaje que el estilo indirecto a secas.
La manipulación del tiempo de la historia
El narrador, entre sus funciones, tiene también la de decidir en qué orden y con qué ritmo va a narrar la historia.
El orden de la historia
Lo primero que se puede constatar es que el discurso narrativo está repleto de
anacronías, esto es, discordancias entre el orden de sucesión en la historia y orden de sucesión en el relato. Toda narración ofrece una anacronía de orden general, puesto que la linealidad del
lenguaje obliga a un orden sucesivo para hechos que quizá son simultáneos. Pero toda narración ofrece, a su vez, multitud de
anacronías particulares o de detalle.
El mecanismo que con más frecuencia se usa es el de la
retrospección o
analepsis; es a lo que en el
cine se denomina
flashback, esto es, una ‘mirada hacia atrás’. Se empieza a contar una historia y, en un determinado momento, se detiene la narración para contar cosas que ocurrieron en el pasado. Un mecanismo menos utilizado sería el contrario, la
prospección o
prolepsis, esto es, el adelantar acontecimientos del
futuro.
El ritmo de la historia
En el momento de contar una historia, el
narrador tiene también la posibilidad de hacerlo deteniéndose más o menos en los acontecimientos. La sensación de mayor minuciosidad viene producida por el uso de dos tipos de textos: la
descripción (pues el tiempo está detenido) y la
digresión autorial (los comentarios del narrador). Por su parte, la sensación de rapidez proviene del uso del
resumen (contar en pocas líneas lo que sucede en mucho tiempo) y la
elipsis (eliminar fragmentos de la historia). Como forma intermedia, estaría el
diálogo, al reproducir las palabras de los
personajes, con lo que el tiempo narrativo se ajusta al tiempo real: su lectura dura lo que en teoría duraría ese diálogo en la realidad.
Eric Polanco